La Encuesta Trimestral de Motos, que efectúa la consultora Abeceb.com en los principales concesionarios, arroja que las expectativas de ventas para el primer trimestre del año rondan un nivel similar al de los últimos cuatro meses de 2011 y, en algunos casos, incluso menor.
Al analizar la actividad en el rubro de motovehículos, asoman dos cuestiones que impactarán sobre el sector durante 2012 y que abren un manto de dudas sobre cómo evolucionarán las ventas este año.
• Desde la oferta, los inconvenientes para obtener insumos para la producción se agravaron en los últimos meses, con deficiencia en los stocks, y generaron interrogantes sobre la capacidad para abastecer al mercado.
• Desde la demanda, la merma en el ritmo general de la economía estaría incidiendo en la performance final del sector.
Ante esta incertidumbre, los concesionarios tampoco parecen tener definido una tendencia clara sobre lo que ocurrirá en el sector este año. Ello se ve claramente en los números de la encuesta de Abeceb.com. Las respuestas son dispersas. Mientras un 20% de los consultados ve un mercado que disminuirá entre 15% y 30% durante 2012, otro 20% considera que este crecerá entre estos mismos márgenes. El factor que más influencia ganó -tanto en lo que hace a la demanda de motos, como en sus consecuencias sobre la operatoria- es el contexto político, que en los últimos tiempos generó interrogantes sobre la posibilidad de mantener los stocks, a raíz de la profundización de las trabas a las importaciones durante los últimos meses. En este sentido, desde octubre se sintió una gran disconformidad por parte de los empresarios del sector, debido a las dificultades para el ingreso de piezas al país. Mientras en el tercer trimestre de 2011, el 28,6% de las concesionarias manifestaba tener insuficiente mercancía en depósito, el trimestre siguiente, el 70% señaló que la provisión de motos por parte de las terminales era más escaso al deseado. En la producción nacional la falta de provisión de unidades se hizo más notoria sobre fines de 2011: el 65% de los encuestados calificó de insuficiente el stock. Los concesionarios argumentan la dificultad del ingreso de determinadas piezas, necesarias para la producción de motos ensambladas en el país. En el caso de las importadas, se hace más evidente la falta de stock: el 90% de los concesionarios aseguraron no cumplir con los niveles necesarios para solventar la demanda de los clientes.